Es la primera vez que hago lomo en orza y, la verdad, es que el resultado ha sido muy satisfactorio. Ha quedado un lomo muy jugoso y con mucho sabor. Además, la orza y yo nos hemos hecho muy buenas amigas: donde voy yo, va ella... Como la cocina es muy chica, la orza vive en el salón con Lyra. Pero ante las expectativas del perro de pillar algo, no puedo dejar la orza sola, así que me paso el día orza pa' arriba, orza pa' abajo... Jajaja!! Parezco Gollum con el anillo... "Mi Tesoro..." y el perro olfateando allí donde va la orza...
Ingredientes:
- 1 1/4 kg de lomo de cerdo
- 1/2 vaso de aceite de oliva
- 1/2 vaso de agua
- 1 vaso de vino blanco
- 1 cabeza de ajos
- 1/2 rama de canela
- 3 hojas de laurel
- 1 cd pimientas negras en grano
- 1 cd orégano
- 1 cd pimentón dulce
- zumo de limón
- sal gorda
- 800 g manteca de cerdo
Preparación:
Cortar el lomo en rodajas de 3 cm de grosor y, a su vez, cortar por la mitad, de modo que queden trozos grandes como los de la foto. Poner a marinar con medio vaso de aceite de oliva, un vaso de vino blanco, zumo de limón, ajos aplastados con piel, pimientas machacadas, orégano, pimentón, laurel, canela y sal (usé sal en escamas). Añadir agua hasta cubrir el lomo y mover bien. Dejar macerando en la nevera varios días, moviendo el recipiente de vez en cuando para que todos los trozos de lomo cojan sabor. Yo lo dejé tres días.
Escurrir bien el lomo y quitarle el laurel y la canela. Le dejé los ajos sin piel para darle más sabor. Calentar en una olla la manteca de cerdo hasta que se derrita por completo. Añadir los trozos de lomo y los ajos e ir confitándolos a fuego lento.
Hay que espumarlo contínuamente para desechar las impurezas que se generan. Tras unos 15 o 20 minutos veremos que el lomo ya está listo. No hay que cocinarlo demasiado para evitar que se quede seco por dentro.
Una vez cocinado, pasamos el lomo a una orza o recipiente de barro con tapadera. Cubrimos con la manteca bien espumada (le quité los ajos) hasta que cubra el lomo por completo. Guardar en un sitio fresco y alejado de la luz solar. Se conserva en su propia grasa durante bastante tiempo siempre que esté bien cubierto.
Cuando queramos disfrutar de nuestro lomo en orza, basta retirar la manteca, sacar un par de trozos de lomo, calentarlos en el micro, lonchearlos y servirlos, por ejemplo, en tostadas con un poco de sal y la grasita untada y derretida... Uuuhhhmmmm...
Por supuesto, también se puede conservar en aceite, en vez de en grasa.